No siempre uno amanece feliz. A veces, y realmente a veces, uno debe refugiarse en recuerdos por culpa de los perturbados sueños que se acobijaron con nosotros la noche anterior. Se debe a pesadillas, que conoce nuestro subconsciente. Sentir las piernas entumecidas, paralizadas por el estupor de la furia alegoría. Estas noches, las presencias ancestrales, … Sigue leyendo Domingo